A. El rey de Siria sitió a
Samaria y hay hambre.
1. Eliseo va con sus siervos a construir una
habitación.
a. 6:1 Los hijos de los profetas dijeron
a Eliseo: Mira, el lugar en que moramos contigo es estrecho.
b. 6:2 Vamos al Jordán, recojamos de allí
una viga, cada uno y construyamos allí un lugar para que habitemos. Y él dijo:
Andén.
c. 6:3 Dijo uno: Te rogamos que vengas
con tus siervos. Y él respondió: Yo iré.
d. 6:4 Se fue con ellos, por tanto, y
cuando llegaron al Jordán, cortaron la madera.
1.1. Eliseo recupera un hacha prestada en el
Jordán.
a. 6:5 Aconteció que mientras uno
derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua. Y gritó diciendo: ¡Ah,
señor mío, era prestada!
b. 6:6 El varón de Dios preguntó: ¿Dónde
cayó? Y él le mostró el lugar. En ese momento, cortó él un palo, y lo echó
allí; e hizo flotar el hierro.
c. 6:7 Dijo: agarralo. Él extendió la
mano, y lo agarró.
2. Eliseo advierte a Israel de la guerra con
Siria.
a. 6:8 Tenía el rey de Siria guerra
contra Israel, y consultando con sus siervos, dijo: En tal y tal lugar estará
mi campamento.
b. 6:9 El varón de Dios envió a decir al
rey de Israel: Mira que no pases por tal lugar. Porque los sirios van a estar
allí.
c. 6:10 En ese tiempo, el rey de Israel
envió a aquel lugar que el varón de Dios había dicho. Así lo hizo una y otra
vez con el fin de cuidarse.
3. El rey de Siria sitió la ciudad de Dotan donde
estaba Eliseo.
a. 6:11 El corazón del rey de Siria se
turbó por esto. Y llamando a sus siervos, les dijo: ¿No me declararon ustedes
quién de los nuestros es del rey de Israel?
b. 6:12 En ese momento, uno de los
siervos le dijo: No, rey señor mío, sino que el profeta Eliseo está en Israel,
el cual le declara al rey de Israel, las palabras más secretas que tú hablas en
tu cámara.
c. 6:13 Él dijo: Vayan, y miren dónde
está. Para que yo lo envíe a encarcelar. Y le avisaron donde estaba: Mira que
él está en Dotan.
d. 6:14 En aquel tiempo, envió el rey
allá, gente en caballo, carros, y un gran ejército. Los cuales vinieron de
noche, y sitiaron la ciudad.
f. 6:15 Se levantó de mañana y salió el
que servía al varón de Dios. Mira, el ejército de Siria, tiene sitiada la
ciudad, con gente a caballo y carros. En ese tiempo su criado le dijo: ¡Ah,
señor mío! ¿qué haremos?
g. 6:16 Él le dijo: No tengas miedo.
Porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.
4.
Eliseo, cautiva y deja ir al ejército de Siria.
a. 6:17 Oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh,
Jehová, que abras sus ojos para que vea. En ese momento Jehová abrió los ojos
del criado, y miró. En efecto, el monte estaba lleno de gente a caballo, y de
carros de fuego alrededor de Eliseo.
b. 6:18 Luego que los sirios descendieron
a él, oró Eliseo a Jehová, y dijo: Te ruego que hieras con ceguera a esta
gente. Los hirió con ceguera, conforme a la petición de Eliseo.
c. 6:19 Después les dijo Eliseo: No es
este el camino, ni es esta la ciudad. Síganme, y yo los guiaré, al hombre que
buscan. Y los guía a Samaria.
d. 6:20 Cuando llegaron a Samaria, dijo
Eliseo: Jehová, abre los ojos de éstos, para que vean. Jehová abrió sus ojos,
miraron, y se hallaban en medio de Samaria.
e. 6:21 Cuando el rey de Israel los vio,
dijo a Eliseo: ¿Los mataré, padre mío?
f. 6:22 Él le respondió: No los mates.
¿Matarías tú a los que cautivas con tu espada y con tu arco? Pon delante de
ellos pan y agua. Para que coman, beban, y vuelvan a sus señores.
g. 6:23 En ese momento, se les preparó
una gran comida. Cuando terminaron de comer y beber, los envió. Ellos
regresaron a su señor. Y nunca más vinieron bandas armadas de Siria a la tierra
de Israel.
5. El rey de Siria Ben-Hadad sitió a Samaria.
a. 6:24 Después de esto aconteció que
Ben-adad rey de Siria reunió todo su ejército, se trasladó y sitió a Samaria.
6. El rey de Israel hace luto por la situación de
Samaria.
a. 6:25 Hubo una gran hambre en Samaria,
a consecuencia de aquel sitio. Tanto que la cabeza de un asno se vendía por
ochenta piezas de plata, y la cuarta parte de un caballo de estiércol de
palomas por cinco piezas de plata.
b. 6:26 Pasando el rey de Israel por el
muro, una mujer le gritó, y dijo: Salve, rey señor mío.
c. 6:27 Él dijo: Si no te salva Jehová,
¿de dónde te puedo salvar yo? ¿Del granero, o del lagar?
d. 6:28 Le dijo el rey: ¿Qué tienes? Ella
respondió: Esta mujer me dijo: Da acá tu hijo, comamos hoy, y mañana comeremos
el mío.
e. 6:29 Cocimos, por tanto, a mi hijo, y
lo comimos. Al día siguiente yo le dije: Da acá tu hijo, y comamos. Pero ella
ha escondido a su hijo.
7. El rey de Israel procura matar a Eliseo.
a. 6:30 Cuando el rey oyó las palabras de
aquella mujer, rasgó sus vestidos, y pasó así por el muro. Y el pueblo vio el
cilicio que traía interiormente sobre su cuerpo.
b. 6:31 Él dijo: Así me haga Dios, y aun
me añada, si la cabeza de Eliseo hijo de Safat queda sobre él hoy.
c. 6:32 Eliseo estaba sentado en su casa,
y con él estaban sentados los ancianos. El rey envió a él un hombre. Pero antes
que el mensajero viniese a él, dijo él, a los ancianos: ¿No han visto cómo este
hijo de homicida envía a cortarme la cabeza? Mira, por tanto, y cuando viniese
el mensajero, cierra la puerta, e impide la entrada. ¿No se oye tras él el
ruido de los pasos de su amo?
d. 6:33 Aún estaba él hablando con ellos,
enseguida el mensajero que descendía a él, y dijo: Ciertamente este mal de
Jehová viene. ¿Para qué he de esperar más a Jehová?
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